lunes, 29 de junio de 2009

La odisea (o cargada) de ser autoridad de mesa


Me surgió varias veces la idea de postularme como autoridad de mesa, cosa que no hice por cuestiones de comodidad, seguramente. Lo admito.
Este año, se habló mucho sobre la no postulación o la no presentación de las autoridades de mesa, por lo que hicieron publicidad para que las personas que les interesaban se anoten. Y así fue como me empecé a entusiasmar, decidida a hacerlo averigüé y como soy alumna de la Universidad de Buenos Aires, de ciencias económicas, solo tenia que informarme ahí y listo, me anotaba y quedaba a la espera de una respuesta, que pensaba seria satisfactoria.
Llegué a la facultad, mucho antes de que faltara un mes de las elecciones legislativas del corriente año, me dirigí al centro de estudiantes y me encontré con la sorpresa de que no tenían ni la mas remota idea de cómo había que hacer para anotarse, según me dijeron ya habían pasado varias personas a preguntar, le contestaron lo mismo que a mi, pero tampoco se interesaron en averiguar ellos. Me mandaron al departamento de alumnos, que tampoco sabían nada. Totalmente perdida, subo las escaleras y veo en una cartelera de prensa y difusión algo sobre las elecciones…y si!,había encontrado el lugar donde inscribirme. Una pequeña puerta con escalera empinada me esperaba con mi objetivo. Eso era lo que creía.
Con miedo pregunté si ahí era el lugar para anotarse como autoridad de mesa. La respuesta fue “no”, pero me dijeron que vaya a la parte de Extensión Universitaria, que ahí sabrían decirme como hacer. Fui nuevamente a la planta baja de la facultad, pregunté y me contestaron que “dentro de muchas otras tantas cosas también acá se inscriben para ser autoridades de mesa”. No lo podía creer. Un hombre busca en una pila de papeles una fotocopia la cual me entregó para que sea llenada.
Lo hice, puse los datos personales y esas cosas que se piden. La lógica decía que si necesitaban gente me llamaban porque reunía todas las condiciones.
A los 15 días aproximadamente me llega un e-mail de bienestar estudiantil de la facultad de ciencias económicas diciéndome que como no estaba en los padrones no fue autorizado mi pedido. Automáticamente entro a los padrones y si, estaba.
Busco el telefono de extensión universitaria, que es donde me había anotado y después de varios intentos de poder hablar con alguien termino en la facultad de veterinaria que nada tenia que ver con esta cuestión. Sigo en busca de mas teléfonos, hasta que encuentro el de bienestar estudiantil, de ahí era donde venia el correo electrónico.
Llamo y me hacen dejar un teléfono porque la persona encargada no se encontraba en ese momento, a parte le comento a quien me atendió mi inquietud, y me dijo que enseguida me volvían a llamar. No segura de este futuro llamado, contesté el mail que me habían enviado explicándole que no era correcto lo que me decían y volviendo a mandar todos mis datos.
Los días pasaron, jamás me llamaron ni me contestaron el mail.
¿Que tengo que pensar?

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